La venta de un vino en caja habría sido el detonante de una violenta pelea en la que fue asesinado a puñaladas un almacenero de 44 años, en el barrio ATE. Según informó la Policía, la víctima fue identificada como Ramón Víctor Modesto Albornoz, quien atendía un pequeño almacén que funcionaba adelante de su casa.

"Un enfrentamiento vecinal a causa del consumo de bebidas alcohólicas". De esa manera definió la Policía a la trágica trifulca, ocurrida en la casa 2 de la manzana 2 del barrio ATE de la capital.

Todo comenzó el domingo a la noche cuando los hombres de dos familias vecinas se habían juntado en una vivienda a tomar cerveza. Cuando se les acabó la bebida, uno de ellos mandó al almacén a su hija de 10 años con la instrucción de que comprara tres cervezas. "Por algún motivo que desconocemos, la niña regresó con dos botellas de cerveza y una caja de vino, lo que enfureció a los individuos", señaló la Policía.

Enfurecidos con Albornoz, porque no le había vendido a la menor lo que ellos querían, salieron a atacarlo. Se dirigieron a la despensa, lo insultaron y se trenzaron en una violenta pelea, que terminó poco después. Pero el problema no finalizó allí. Según relataron desde la fuerza, comenzó a circular el falso comentario de que Albornoz le había disparado a uno de los agresores con un arma de fuego.

Esa versión llegó a los oídos del hermano de la supuesta víctima, un individuo de 28 años apodado "Pepón", que también había estado participando de la ronda de bebidas más temprano. Al escuchar que habían herido a su hermano, tomó una punta y salió dispuesto a hacer justicia por mano propia.

Tres puñaladas

"¿Qué pasa, Pepón?", le preguntó Albornoz cuando vio llegar al hombre hecho una furia. "¿Qué Pepón?", respondió el individuo y, sin dudarlo, le asestó al almacenero tres puñaladas en el estómago. Después de herirlo, huyó a esconderse de la Policía.

La hermana del comerciante lo trasladó rápidamente al hospital Padilla, adonde ingresó a las 22.55, precisó la Policía. Los médicos de guardia lo operaron de urgencia, pero falleció dentro del quirófano una hora después.

Mientras tanto, los uniformados de la seccional 8ª, que recibieron la denuncia de la esposa de Albornoz, salieron a buscar a los agresores. Pero sólo encontraron a dos de los sospechosos, entre ellos el padre de la menor que había ido a comprar las bebidas.

Sin embargo, "Pepón" permanecía prófugo. Personal de la división Homicidios y Delitos Complejos lo buscó durante toda la noche, hasta que ayer a la mañana se presentó de manera voluntaria en esa sede policial. "Se vio acorralado y no le quedó otra opción que entregarse", expresaron desde la Policía.

El alcohol los potencia

Los desenlaces trágicos en las peleas vecinales son cada vez más frecuentes, según consta en un informe que publicó LA GACETA en su edición de ayer. En el artículo, el comisario de la seccional 8ª Miguel Jiménez menciona que la mayoría de estos enfrentamientos no se denuncian, aunque casi siempre deben acudir por el llamado de algún vecino.

"Ocurren sobre todo los fines de semana, cuando crece el consumo de alcohol. Muchas veces son viejas diferencias que reflotan al estar alcoholizados, y en lugar del diálogo van a ver quién es el más fuerte", explica el uniformado de la misma comisaría que debió intervenir en la pelea donde el domingo murió el comerciante.